Nuestra opinión sobre la Reserva Marina Álvaro Ugalde

Para nuestra organización es necesario expresar nuestro apoyo a la creación de la Reserva Marina “Álvaro Ugalde Víquez”,

Todos sabemos que como humanidad hemos extraído recursos del mar más rápido de lo que estos pueden reproducirse.  Esto ha causado que el mar se este convirtiendo en áreas semidesérticas bajo el agua.  No es frecuente ver especies grandes y para los pescadores es más y más difícil encontrar su pesca.   Los pescadores artesanales tienen que ir más y más adentro en el mar para encontrar sus presas.

De acuerdo con Dr. Enric Sala, quien es un Ecologista Marino de National Georgraphic, en 1999 Cabo Pulmo era un desierto bajo el agua.  Cansados de esta situación los pescadores cambiaron sus actividades y crearon una reserva marina de no extracción y 10 años después Cabo Pulpo se convirtió en el paraíso que fue anteriormente. Mientras esperaban su recuperación, los pescadores transformaron sus actividades al turismo y estos pescadores están haciendo más dinero de turismo que de la pesca.  Actualmente, otros sectores se benefician de la reserva, ya que los peces migran y son capturados en otras zonas.

La creación de la Reserva Marina “Álvaro Ugalde Víquez” desde el punto de vista social y técnico biológico es viable y necesario.  La misma vendría a proteger los recursos marino – costeros del Pacífico Sur entre el PNM Ballena y el Refugio Estatal de Vida Silvestre Río Oro, así como los impactos que está sufriendo por la sobrepesca, el turismo no regulado y otros factores.

Según Don Mario Boza, creador de la propuesta de ley inicial, la categoría de manejo de “reserva marina” indica que en este tipo de áreas protegidas se permite la investigación, la capacitación, el ecoturismo, la pesca de subsistencia, la pesca artesanal, la pesca deportiva y turística, el cultivo de pianguas, las actividades deportivas y el avistamiento de cetáceos.  No se permite la pesca con palangre, la pesca de arrastre (ya prohibida en todo el país), la pesca industrial y la construcción de atracaderos y centros de acopio

El plan de manejo indicará otras prohibiciones o regulaciones que se aplicarían en el sitio.  Aquí entrarían temas de contaminación y algunos tipos de pesca deportiva que puedan ser muy dañinos, como la arbaleta.  También podría incluirse el uso de protector solar, que acaban de prohibir en Hawaii porque afecta a los corales.

Las poblaciones costeras se verán muy beneficiadas porque se eliminarían los sistemas de pesca muy destructivos, como la de palangre o la que usa grandes redes.  Esto permitiría que siempre existan delfines, ballenas y tortugas, que son motivo de avistamiento o de observación en las playas de anidación.

Don Mario menciona lo siguiente: Un tema más que quiero manifestar es sobre lo que dicen los artículos 11 y 15 del proyecto.  Ambos hablan de “pesca comercial”, lo que no coincide con una reserva marina y con lo que no estamos de acuerdo.  No sabemos en qué momento metieron eso, y permitieron que Incopesca, una institución que sigue siendo desastrosa, tenga que ver con esta reserva marina.  Si esos artículos quedan, esta área protegida no va a proteger nada.  Creo que los pescadores artesanales de la zona deben conocer sobre esto y si lo tuvieran a bien, oponerse a esta pretensión.  Claro que el artículo 15 habla de que las actividades de pesca permitidas las indicará el plan de manejo, pero un plan de manejo no da garantías de nada.  No sólo lo pueden cambiar de la noche a la mañana, sino que un Minae permisivo, como han existido, podría desde la primera versión, incluir la pesca comercial como actividad permitida.

Fotografía: www.ballenatales.com

Fotografía: www.ballenatales.com

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