¡Y ahí es donde surge la magia!

Sergio Soler, voluntario de la fundación de febrero a julio del 2017

Real y necesario. Ésta es la forma más precisa que encuentro para definir la labor que Fundación Corcovado desempeña con los niños y las niñas de Drake, una pequeña bahía ubicada en la Costa del Pacífico Sur de Costa Rica. Formada por 14 comunidades o poblados, Bahía Drake cuenta con una gran cantidad de ecosistemas naturales, en los que la fauna y la flora se encuentran en su máximo esplendor. Un lugar aislado, anclado en el tiempo, en el que la vida se caracteriza por su sencillez. No busques comodidades allí. No las encontrarás. Ahora bien, pocos lugares quedan ya en el mundo tan auténticos como Drake. Tienes mi palabra!

No obstante, el aislamiento de Drake, en ocasiones, afecta negativamente a sus comunidades. Un ejemplo de ello, la educación. Pocos recursos económicos y materiales, dificultades para asistir a las escuelas, escasez de personal, falta de apoyo a los niños y niñas, etcétera. El resultado de esta mezcla, pueden imaginarlo. Pequeños y pequeñas poco motivados y, en consecuencia, resultados académicos no muy positivos. Entre otras tareas y funciones, Fundación Corcovado brinda, por un lado, apoyo a estas escuelas, en colaboración con el Ministerio de Educación Pública. Y, por otro lado, ofrece la posibilidad de asistir semanalmente al grupo extraescolar, a los niños y las niñas de las comunidades en las que trabaja. Y ahí es donde surge la magia.

Los juegos son parte fundamental del proceso de aprendizaje

Los juegos son parte fundamental del proceso de aprendizaje

La gran mayoría de ellos y ellas tienen vidas con serias dificultades y carencias. Ésto se complica en un lugar donde no es fácil encontrar variedad de actividades a realizar y en el que la oferta de proyectos para pequeños y pequeñas es casi nula. Los grupos extraescolares (llamados ‘grupos ambientales’ por la fundación) les aportan la oportunidad de disfrutar de algo diferente. A nivel grupal, cohesionar y educar. A nivel individual, atender las necesidades singulares de cada niño y niña. Son éstos los tres grandes objetivos de los grupos. No es fácil. Nada fácil. Te lo aseguro. Unos son muy herméticos. Otros, desafiantes. Algunos tienen un desarrollo académico excesivamente pobre para su edad. Y los demás no callan. Es difícil encontrar el alumno/a ideal (desde el punto de vista del maestro/a).

Ese maravilloso niño o niña que tiene una muy buena actitud desde el primer momento, que sabe escuchar y responder cuando le toca, que se muestra feliz y, por lo tanto, poca ayuda necesita de tu parte. Puedes encontrarlo, pero es más bien escaso. El motivo lo encontrarás en su entorno. Contextualizar deberá ser siempre tu primer paso. Cuando lo hagas, te darás cuenta de que todos están solicitando tu cariño y tu atención. Cada uno lo hace a su manera, pero al fin y al cabo, en mayor o menor grado, todos requieren lo mismo. Por este motivo, las personas que trabajan y colaboran en esta parte del proyecto deben centrarse en ‘crear un paraíso de descanso para las vidas de estos niños y niñas’. Ser paciente, saber escuchar y ser flexible son actitudes que te servirán.

En mi opinión, todos son magníficos. Compartir un tiempo con ellos, ha sido mi mayor experiencia en esta vida. Llegué a Bahía Drake, creyendo que tenía algo que enseñar.

Después de 5 meses, me marché sabiendo que era yo quien realmente había aprendido. Solo puedo dar las gracias.

Actividades de sensibilización

Actividades de sensibilización

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *